Idearriba e Ideabajo podrían ser dos pueblos de nuestra geografía patria. Puede que a usted le resulten nombres raros y poco ocurrentes. Sobre todo, si los comparamos con Peleas de Arriba y Peleas de Abajo en Zamora o con La Ramera de Arriba y La Ramera de Abajo en Asturias. Pero si me permite, estimado lector, podemos usarlos como conceptos más que como municipios. Y considerar que se trata de dos localidades ideales para sus gobernantes, donde ocurre aquello que más les interesa. Como usted ya habrá intuido en Idearriba van para arriba y en Ideabajo van para abajo, porque esto ya lo aprendimos en la época de Barrio Sésamo. No me pregunten por el caso de Asturias porque no lo conozco.
En Ideabajo cada vez hay más gente a la que ayudar en todas sus formas: crece la pobreza infantil; cada año hay más personas que padecen de una situación de vulnerabilidad; crece la violencia de género; aumenta la inmigración desordenada y sin papeles con permanencias ilegales; escala la corrupción; decae el índice de transparencia internacional y ocurren cositas por el estilo. Es obvio que, para combatir todas estas lacras, se necesita un gobierno y un partido cuya bandera sea atajar los problemas y, en todo caso, perseguir a quienes hacen que Ideabajo vaya de culo y, sí, claro, cuesta abajo.
En Idearriba todos se pusieron muy contentos cuando hace casi una década un nuevo gobierno en Ideabajo llegó con las soluciones debajo del sobaco. Promulgó una ley de violencia de género y la dotó mediante riego por inundación con un presupuesto de 160 millones de euros, pero el problema ha aumentado en un 48% en denuncias, y las asesinadas cada año son las mismas, una o dos más o menos según el año. Efecto nulo. Se enfocó entonces en la lucha contra la pobreza, o eso dicen, y aumentó la pobreza infantil en casi un 6% y el riesgo de exclusión social pasó del 30% al 33% en una década. Cuando el gobierno bonito llegó a combatir los problemas citados, en Ideabajo vivían 107.000 personas extranjeras sin papeles y, ahora por lo que sea, han pasado a ser 840.000. Recientemente, en Ideabajo se ha abierto un proceso para «regularizarlos» y han recibido 900.000 solicitudes.
Todavía lloro de la emoción cuando en el nuevo gobierno de Ideabajo, hace casi una década, un ministro regordete me hizo sentir aquella exaltación tan fuerte de alegría al escucharlo clamar contra la corrupción. Pobre de él que ahora caído en desgracia, según manifiesta, debido a los ataques de los habitantes de Idearriba y de los jueces malvados, está en la cárcel. Y no solo eso, sino que además por culpa seguramente de Trump, del volcán de La Palma, del apagón misterioso y de que la Tierra empezó a girar más lentamente, Ideabajo ha caído en el índice de percepción de países más corruptos del puesto 41 al 49, muy por debajo de Rwanda o Botswana. Con todos mis respetos para los mencionados países africanos.
Yo creo que el gobierno de Ideabajo se sustenta en que cada vez tiene más abundancia de aquello que necesita para vender su mercancía averiada. Después de todo, su justificación era y ha sido siempre la misma: combatir la corrupción; acabar con la pobreza infantil y la exclusión social; terminar con la violencia de género; prestar apoyo a los vulnerables; recoger a todo el que llegue y prestarles asistencia sanitaria y sustento para vivir y, para qué negarlo, de eso cada vez hay más. Por eso, querido lector, hay algo que no me encaja siendo como soy de natural desconfiado. Si no existiera nada de lo mencionado, para qué votaría nadie un gobierno como el de Ideabajo. ¿Será que el verdadero negocio no es resolver los problemas, sino administrarlos para que aumenten y nunca desaparezcan? Y, claro es, ¿no le da a usted un cierto tufillo en la nariz a… busca la bolita, ¿dónde está la bolita?, busca la bolita.

Trileros totales, pero ya directamente sin bolita y sin vergüenza.
Otro gran despliegue de recursos literarios para explicar la realidad.
Un abrazo!!
Gracias, querido. Por la visita, el comentario y por estar aquí. Un abrazo.
Brillante!!!
Muchas gracias, compañero de letras.
Lo que yo no sabía, mi querido amigo, Miguel Ángel, es que además de Idearriba e Ideabajo, existía una tercera para desempatar y completar la Demoniaca Trinidad, la llamada… Ideademásabajo. De esta nunca pude imaginar ni someramente de su existencia… Pero si, en ese Arte, que conforma un conjunto de normas para regir una agrupación, un club o una sociedad… resulta que existe este inframundo: Ideademásabajo… un mundo jamás imaginado. Los artistas trileros siempre existieron… aunque no todos los artistas son trileros, ni todos estos son artistas. Después de 39 años de dictadura según dicen… llegaron 39 de Ideamásabajo + 9 de propina de momento. Se empeñaron en recordarnos que eran posibles… “Un mundo feliz” & “1984” y comenzaron anulando al individuo y sus ideas con la complacencia primero… para poco a poco, llegar a castigar las ideas de ese mismo individuo a través de la censura y el miedo dictado, después. Y por ahí andamos… los viejos. Lo siento por la juventud de hoy, mucho más engañada y mucho más infeliz, que la mía a pesar de vivirlaa con una dictadura. Un abrazo, Miguel Ángel.
Muchas gracias, Juan. Así están las cosas. De momento.